El 2024 fue un año clave para el sector de la construcción en Uruguay, consolidándose como un motor fundamental de la economía nacional, aportando casi un 10% del Producto Interno Bruto (PIB), generando empleo directo para 55.000 personas y más de 250.000 empleos indirectos.
Además, representó alrededor del 70% de la inversión total en la economía uruguaya, destacando su relevancia económica y social.
Entre las tendencias que marcaron el año, se destacó el notable desempeño de la Vivienda Promovida, alcanzando cifras récord tanto en inicio como en finalización de proyectos. Esto evidencia la efectividad de políticas públicas orientadas a dinamizar el mercado inmobiliario, especialmente en segmentos residenciales accesibles.
Sin embargo, también se enfrentaron importantes desafíos relacionados con la productividad, gestión de costos y conflictos internos en obras. Particularmente, el sobrecosto de insumos como el cemento, debido a estructuras oligopólicas del mercado, se presentó como un reto significativo.
Por otro lado, eventos como el Lean Construction Uruguay 2024 y la primera Semana de la Innovación de la Construcción resaltaron el creciente interés en eficiencia, sostenibilidad e innovación tecnológica dentro del sector, aspectos claves para mejorar competitividad y productividad.
Para 2025, las perspectivas son positivas, aunque prudentes. Expertos del sector anticipan que la actividad se mantendrá estable, impulsada por inversiones significativas en infraestructura pública (obras viales, ferroviarias y aeroportuarias) y políticas gubernamentales favorables como el plan «Entre Todos» y «Vivienda Promovida».
La entrada en funciones del nuevo gobierno, encabezado por el presidente electo Yamandú Orsi, genera expectativas positivas debido a su intención de mantener un diálogo abierto con el sector privado, algo crucial para la continuidad y posible expansión de políticas favorables.
Además, Uruguay continúa siendo un atractivo destino para inversores extranjeros, especialmente argentinos, buscando estabilidad económica y seguridad jurídica, lo cual podría reforzar aún más el desarrollo inmobiliario en regiones estratégicas como el Este del país.
Finalmente, la apuesta del sector hacia prácticas de construcción sostenible y la revitalización urbana, especialmente en zonas como la Ciudad Vieja de Montevideo, presenta oportunidades adicionales que empresas como Blardoni Constructora podrán aprovechar estratégicamente.
En definitiva, 2025 será un año clave para consolidar logros, superar desafíos y seguir impulsando un sector de la construcción innovador, eficiente y sostenible en Uruguay.





